lunes, 28 de diciembre de 2009

FELIZ CHOCHIN

Deseo a todos mis amigos que guardéis un buen recuerdo de los ratos agradables del pasado chochin y tengáis abundancia con el nuevo.
Chochín, simbolo de felicidad, que os defienda de los malos espíritus .


Este simpático  chochin  (troglodyta para los `puestos), simboliza para algunos el año que se deja , y para los indios norteamericanos la felicidad.


En Japón chochin (se pronuncia choooochin), son unas lámparas que defienden de los malos espíritus.


Chochines que colgaremos por toda la arboladura del ÑQE para que nos proteja de la gula, ahuyentando el mal espíritu de la voraz
capacidad de desayunarse con un cochinillo al horno, transformando las francachelas en frugales y ascéticas reuniones para que no superemos los mínimos de colesterol,
triglicéridos, albúmina, biliburrina, sacarosa, maltosa, hiperglucemia, presión y otros citos, que nos permita
disfrutar otro año de singladuras y, también, para que 
sacuda el mal espíritu de la vaguería y acudan con diligencia otros para regatear, al toque de generala, no  sin antes 
conceder un misericordioso permiso a su pareja para que 
se tome un periódico y merecidísimo descanso en  
compañía de los hijos, si los hubiere.

¡ FELIZ 2010 !

Una futura visión de lo que sucederá a más de uno de no cesar las cuchipandas:

.



miércoles, 23 de diciembre de 2009

GORDO UN FIEL AMIGO LABRADOR




Te los quedarías todos, no sabes por cual decidirte. Unos apuestan por el más espabilado, otros por el que está en un rincón durmiendo;  al final aciertas y te llevas el mejor a su nuevo hogar.


Después de darle muchas vueltas, buscas  un nombre que lo identifique: gracioso, simpático,

¡GORDITO!

Y vuelves a acertar...





Aunque más tarde se quedará con GORDO



Dicen que el labrador es un fiel protector de los niños, no lo sé, pero con toda seguridad es un gran amigo de ellos. No creo que haya perro con más  paciencia para soportarlos. Es difícil distinguir quién disfruta más jugando: el martirizado o los atormentadores.



Le encantaba el agua. En cuanto se descuidaba su dueño, a soportar en el coche el olor de pelo mojado.




Ron tuvo la suerte de conocer a Gordo y ocasión para jugar con él.  Siendo los dos machos, más bien machurrones, no se enfadaban;  Gordo presumía de veterano, era el mayor pero tenía mucha paciencia, de muy buen caracter: dócil y tranquilo, de "buena pasta".  


Gracias a él,  Ron aprendió a saltar desde el embarcadero. Era un espectáculo verles a los dos lanzarse en busca de una botella. A Ernesto le hacía mucha gracia meterlo después en el coche.



No le gustaba la soledad, siempre reclamaba mimos y era feliz sólo con la  presencia de sus dueños. Dicen que al labrador hay dos cosas por las que se desvive: sus dueños y la comida.



Es un animal que con paciencia lo aprende todo (también a hacerse el sordo cuando le conviene).
En ocasiones piensas que sólo les falta hablar;  parece que  entiendan cuanto les dices.  La mirada es tan dócil, tan tierna, que te duele regañarles..., y,  con toda seguridad, los muy golfos, se aprovechan de ello:  hacen lo que les da la gana...



... Salen a pasear cuando les apetece porque cuando hace calor o es la hora de su siesta: dicen que "tu tía".



Les coges cariño y se hacen merecedores de ello, porque son enormemente dóciles. Se dejarían hace cualquier cosa por sus dueños, aunque no tienen un solo dueño, es un animal que quiere a toda la familia, y a los amigos de la familia..., a cualquiera que le haga una carantoña.
Así era Gordo, como casi todos los labradores, aunque para Carla, Ernesto y sus encantadoras niñas, Laura y María, era diferente a todos: único. 



Pero la tristeza siempre es superada recordando y agradeciéndole esos momentos tan felices que nos ha regalado

GORDO




lunes, 21 de diciembre de 2009

¡¡ FELIZ NAVIDAD !!


 Deseamos a todos nuestros amigos,
 y a los que
no conocemos y también lo son,
unas muy felices navidades
y
un próspero año 2.010